Mi pasado está lleno de jardines. No tanto de jardines públicos, como sí de jardines caseros: con su flora variada y aromática, con su fauna de petirrojos, grillos y chanchitos.
Tengo como inolvidable, por ejemplo, el jardín de mi abuela, la Mamina, la mamá de mi papá, ama y dueña del primer piso de la casa miraflorina donde crecí. Mis recuerdos de entonces son borrosos, pero en mi mente ella aparece –cabeza cana, gruesos anteojos, vestido negro, chancletas– sacudiendo una manguera entre geranios, helechos, enredaderas. A su costado, Tembo, el perro –puedo verlo– husmea y arranca puñados de pasto con el hocico.
Más inolvidable todavía es el jardín de mi segunda casa, la de Monterrico. Esa casa aún existe, aunque amputada, ya que por necesidad vendimos el terreno en donde antes se extendía el jardín: un prado verde, inmenso, con su escenografía de palmeras, higos, manzanos, limones, ficus y cientos de margaritas en cuyo centro aterrizaban las abejas como si fuesen helicópteros enanos.
Desde que nos mudamos a ese caserón mi mamá asumió el cuidado del jardín con incalculable dedicación. Si hay una imagen suya que persiste ferozmente en mi memoria pubescente es esa: mi mamá regando las plantas durante horas, hablándoles, aconsejándoles como si ellas pudieran escucharla, domesticándolas como quien domestica a una mascota, con un cariño inexplicable, entre maternal, histriónico y botánico.
Debido a ese raro vínculo emocional, el jardín siempre fue el más acertado termómetro y retrato del genio de mi madre. Cuando yo llegaba a la casa después del colegio, bastaba con mirar el jardín para saber con qué humor nos esperaba la vieja. Si el césped estaba recortado, si las rosas habían brotado, si las lilas y buganvillas resplandecían coquetas, lo más seguro era que mi mamá estuviera chispeante, cantarina, rezumando un talante delicioso. Por el contrario, si al llegar a casa notaba que el pasto lucía amarillo, los gladiolos opacos y las cucardas cabizbajas, había que esconderse: la vieja estaba envenenada por la cólera y no había modo de aguantarla.
Muchas veces ese jardín nos enfrentó.
El problema era que allí donde mi mamá veía un huerto, un parque natural, un preciado vivero que había que abonar y proteger con absoluto celo ecologista, yo veía una magnífica cancha de fútbol en la que podía entrenar al Juan Carlos Oblitas en el que ansiaba convertirme. Esa fue nuestra insalvable diferencia de percepciones. Mientras para mi mamá su jardín era más o menos la Reserva del Manu en miniatura, para mí era el Lolo Fernández.
Cada vez que estropeaba a pelotazos uno de sus arbolitos enclenques, torciéndolos sin querer y condenándolos a una muerte prematura, ella se levantaba de donde estuviese, blandiendo una correa de cuero, para ajusticiarme. “Las plantas, carajo, cuántas veces te he dicho que tengas cuidado con las plantas”, vociferaba, indómita, dando inicio a una implacable persecución alrededor de los columpios, la terraza y la piscina. Yo, que sufría de asma, de pronto me detenía detrás de una palmera, jadeando, pidiéndole por favor una chepa, una tregua, un armisticio. A veces incluso me rendía sin oponer resistencia, clamando indulgencia. Pero ella –terca, castigadora– jamás disculpó las involuntarias agresiones que le infligí a sus plantas quebradizas. Mi mamá defendía su jardín como si se tratara, no de un lotecito de tierra, sino de un hijo frágil, minusválido, vulnerable. O, para decirlo más literalmente, como si se tratara de un hijo vegetal.
Creo que nunca se lo he aclarado cara a cara, pero quiero que sepa que yo también apreciaba esa chacra; digo, ese jardín. Lo adoraba. Era un refugio, el pulmón de la casa, un gimnasio de la libertad. Disfrutaba enormemente correr, revolcarme y ensuciarme ahí, entre la hierba crecida. Lo que no soportaba eran las plantas adefesieras de nombres raros que, desde mi poco sensible punto de vista, no servían para nada. Para nada, salvo para demarcar los arcos y los límites de la cancha imaginaria en la que yo educaba al futbolista ratonero que jamás fui.
Sí, eso eran las plantas para mí: palos, travesaños, banderines de córner, inmóviles jueces de línea. Y las plantitas que estaban a un costado, enterradas en macetas de barro o cerámica, eran los estáticos barristas que miraban desde la tribuna mis evoluciones peloteras.
Eso a mi mamá le parecía insultante.
(…)
Aunque me gusta la selva (o al menos la idea de perderme en ella), nunca he sido amigo militante de la vegetación. El romántico cliché de sembrar un árbol como quien coloca un hito existencial jamás me ha merecido gran interés. Es más, lo encuentro cursi, huachafo, innecesario.
El otro día, rebuscando en mi inconsciente, di con un hecho que quizá explique ese desengaño.
Hace casi tres décadas, una maestra de Primaria nos obligó a hacer un experimento: colocar en un vaso descartable un frejol envuelto en un algodón húmedo. La tarea consistía en agregarle una dosis diaria de agua hasta que la semilla echara raíces y se convirtiera en un arbolillo portentoso.
La idea me fascinó. Por esos días, además, acababa de leer un magnífico cuento inglés que trataba precisamente de un niño de siete años (como yo) que se llamaba Jack y que vendía su vaca por unos frejoles mágicos que, al sembrarlos, hacían germinar un árbol enorme cuya copa perforaba las nubes. Supongo que en esa época era lo suficientemente imbécil como para creer que algo similar podía ocurrir conmigo si realizaba correctamente el experimento del frejol.
Al cabo de unas semanas, muchos de los chicos regresaron a clases felices, cargando entre las manos sus arbolitos incipientes, sus bonsáis de frejol. Yo no pude. Yo fallé.
El primer día coloqué el frejol en el vaso y, siguiendo las indicaciones de la profesora, lo dejé en la ventana para que recibiera las bendiciones del aire. Al cabo de un par de horas (¿o fue un par de días?) se puso verde, después negro y acabó por pudrirse.
Estoy seguro de que imaginan la desazón de que fui víctima.
Con el frejol muerto y hediondo, el vaso descartable se convirtió en concurrido punto de reunión de cientos de curiosas hormigas que llegaban en fila india a mordisquear al cadáver, que yacía incoloro en su mortaja de algodón.
Descubrir a tan temprana edad mi completa torpeza para los asuntos de la tierra me hizo conocer el desconsuelo.
Desde entonces no he podido nunca sembrar nada, ni un trébol, ni una papa, ni una miserable hojita de marihuana. Si algún incauto pusiera entre mis manos unas tijeras de jardinero, una segadora o una podadora mecánica, podría destruir la ciudad. Sería más peligroso que un terrorista excarcelado con beneficios.
De igual modo, si alguien me pidiera plantar una flor, me rehusaría. No sabría por dónde empezar. Puedo arrancar las flores, puedo comprarlas, puedo incluso pedir un delivery y obsequiarlas en cajitas con lazo. De ahí no paso.
Es por todo eso que encuentro admirable lo que hacen esos chicos de Chincha que Robotv y yo visitamos hace unos días, mientras conocíamos las actividades del programa de Asociación para la Niñez y el Medioambiente (ANIA) de la mano de dos buenos amigos: Víctor Campos y su esposa Cecilia Almeyda.
En la localidad de ALTO LARÁN –zona desértica, declaradamente pobre, golpeada con dureza por el terremoto del 2007– cada niño recibe instrucciones para levantar su propio huerto, su propio jardín, en el frontis de sus casas de adobe. Cada parcela recibe el nombre de TINI (tierra de niños) y en ellas la siembra está dividida en tres partes, según los gustos personales, la necesidad familiar y el tipo de ofrenda que cada niño le hace a la naturaleza.
Me impresionó mucho ver cómo esos niños, sin importar la carestía que les rodea, producen vida en medio de la nada. Les inyectan color y energía a esas superficies marchitas hasta hacer de ellas pequeños paraísos. Luego les imprimen su personalidad y se sientan a esperar los frutos. A sus cinco, seis, siete, ocho, nueve años, son cómplices del misterioso acto de la creación. Y es asombroso verlos cuidar sus plantaciones con el amor, la voluntad y el instinto con que cuidan entre ellos.
No solo cuento esto para aplaudir desde aquí el mérito de ese singular proyecto ambiental. Lo que verdaderamente quiero decir, lo que en el fondo me sobrecogió, fue ver cómo esos chiquillos en estado de riesgo –que han sido apaleados por la naturaleza, que han visto a la tierra moverse sin clemencia– son capaces en su infinita bondad de premiar justamente a la naturaleza y a la tierra que los castigó.
Al levantar esos jardines, al cuidarlos día tras día sabiendo que tranquilamente el suelo se los puede tragar en el próximo temblor, ofrecen la otra mejilla y aceptan públicamente la fragilidad del mundo que les rodea. Y lo hacen con un valor que ya quisiera yo haber tenido alguna vez.
Hay un hecho adicional: esos chicos no saben lo que es un área verde pública. No tiene un parque cerca y, como la mayoría de niños costeños hoy en día, están creciendo en medio del cemento o, peor, en medio de esteras y otros materiales nobles, endebles, baratos.
Los rectángulos en donde ellos plantan pinos, rosas, mandarinas son el único parque que conocen. A mí, que he gastado años de mi infancia pisoteando decenas de parques de barrio, esa desventaja ajena me da una especie de vergüenza, de culpa. Me da roche haber podido disfrutar de un bien gratuito al que esos niños no tienen acceso.
Volví a Lima tan repentinamente entusiasmado después de esa visita que he decidido meterme a un vivero y comprar una planta para mi guarida. Aunque sea una carnívora.
Si el departamento en donde vivo es como mi hijo putativo y grandulón, esa planta será como mi nieta adoptiva.
Y entonces yo seré un abuelo de 34 años que pasa los días de junio con frío; que mira el Mundial de Sudáfrica sin expectativas ni alta definición; que pugna en las noches por escribir otro libro; y que en el medio de todo eso aún es capaz de emocionarse con, por ejemplo, los impecables jardines de unos enanos entrañables.
[Ilustración: Alfonso Vargas Saitua (el comegato Robotv)]
[A ver, este es un post con harto material agregado. Para empezar quiero contarles que a partir de esta semana contamos con la participación de Otto Alegre. Él es animador de vídeo y se encargará de pulir y editar todo el contenido audiovisual que tengamos a futuro. A continuación sus dos primeras entregas. El primer vídeo es sobre el viajecito a Chincha (viajamos apachurrados, padeciendo la mierda de servicio que brinda la ¿empresa? Soyuz y volvimos felices en los asientos reclinables del clásico Ormeño). El segundo, en realidad, es solo un video sobre la incorporación de Otto al team de EL DIARIO PRIVADO DE RC. Bienvenido, varón]
RC en Chincha from Videos RC on Vimeo.
Bienvenida de Otto al Equipo RC from Videos RC on Vimeo.
[Aunque tarde quiero agradecer a las revistas ASIA SUR (AS) y ETIQUETA NEGRA (EN) por el espacio que me dieron en sus últimas ediciones. En AS escribo un texto bailarín sobre los ochentas, mientras que en EN confieso algunos de mis secretos gastronómicos mejor guardados. A ver si le dan un click y una chequeada]
[Un aviso más. Desde hace un par de semanas escribo El Dardo en la web de RPP. Tiene pinta de blog, pero en verdad es una columna sobre la coyuntura, básicamente Política y Deportes. Los comentarios que suscite podrán acopiarse en esta página, no allí]
[Esta es la penúltima. Quiero mandar saludos a mis queridos amigos Roberto Del Águila y Guillermo Giacosa. El primero (der.) cumplió años hace unas semanas y lo celebró con un Clasicazo entre amigos-hinchas-excracks de Alianza y la 'U'. Estuvo mostro, pero terminé muerto. En la foto post partido, más que abrazar a mis rivales de ocasión, me estoy sosteniendo de ellos porque las piernas me temblaban (de allí mi sonrisita cojuda y nerviosa). El saludo a Guillermo (izq.) es por el bonito comentario que hace unos días hizo sobre mi novela (NUNCA CONFÍES EN MÍ). Nos vemos el sábado en la cancha, tíos]
[Esta es la última. Encontré esta joyita en mi archivo personal y la colgué en Youtube. Salto mortal en Cuzco. Fue el 2005. Casi muero del vértigo. Escuchen el grito a los 0:29. Escribí una crónica al respecto. Pueden leerla AQUÍ. Chau. RC]




Rena ya pues! cuelga en tu web la columna que hiciste de Lavarthe y los problemas del corazón de su viejo.. te lo pedí más arribita en otro comentario pero ni caso.
Un especial del Dios del pop (Michael Jackson) y pongan otras canciones q las q ponen ya son demasiado repetidas!!! Michael tenia muchas mas canciones q las q Uds. ponen!!!
Mike vive!!!
Fui a Z y vi todos tus libros y la anti agenda, es mostró que tengan una sección para ti en las librerias te felicito mucho por eso Rena, Un fuerte abrazo
pd: era por eso que te llame cuando estabas terminando el programa de radio sorry jajajaja
enano cretino ja ja ja
Renato me estreso con los finales de la u
podrias colgar un post ya ya ya!!!
jajja un beso. Me encanta como escribes.
Renato, quiero comprar tu último libro, y en el único sitio que lo encontré en Arequipa lo estan vendiendo en 55 lucas, ¿es ese el precio o me estan estafando? pregunto porque el último de Gustavo Rodríguez lo compré con 35 mangos.
Gracias por la respuesta!
[RESPUESTA: Hola, Damian. El precio es 45 soles. No lo compres a 55. Espero que lo tengas para firmártelo pronto. Este año parece que sí hay Feria. Abrazo. RC]
Ya no vendras a trujillo…. ya falta poquito para fin de mes…… Waaaa!
Rena como vas, increible este post muy mostro, y al principio recorde mis parques de infancia de Surco, pero el final, pucha la hiciste de verdad muy cierto lo de SOYUZ,te friegan cada 15 minutos para el check de los boletos yo tengo que viajar cada fin por el MBA a Lima.
Lo de Chincha impresionante.
Saludos desde mi escritorio.
ehhh yo compre el Busco novia en la feria de AQP, lo lleve a mi oficina y media oficina ya lo estaba leyendo aunque demoro tiempo en circular, muchos lo leyeron
CUANDO VAS POR AQP……………….
saludos.
Hola Renato que bueno encontrarte y seguir leyendo tus blogs..Me encantan como te dije anteriormente tus blogs me hacen sentirme conectada con el Peru, vivo en Maryland EEUU hace 5 años,
Un beso grande
Exitos
Patricia
[RESPUESTA: Hey, Patricia. Gracias por volver y comentar. Un beso grande. Sigamos en contacto]
jajaja…. q bueno el video del bungee, pero no parabas de gritar, un mate de risa…. algún dia me atrevere a hacer el bungee lo prometo jeje…
saludos RC.
Esa cara en EN es demasiado!!! me has hecho reir como nunca.
Me hiciste recordar el jardin de mi abu, tenia manzanas, platano enano, mandarianas, y un monton de flores! Era genial mi abu me ensenho a hablarles a las plantitas tambien, segun ella asi crecian y florecian mas bellas,y de paso no esperar mucho para comerme las manzanas =)
Hola Renato, la verdad no me entretuvo mucho este blog, más entretenidos si estuvieron esos 2 artículos de AS y EN, q bien sales en esa foto con tu tallarin al pesto
Besos..
LYLA
los impecables jardines de unos enanos entrañables…FELICIDADES “PAPA”
saben con el blog nos sigues alentando a seguir fuerte y con un corazon lleno de fortleza frente a las adversidades gracias renato y robotv por haber estado juntos a nosotros y conocer nuestras tinis hogares nos sentimos entusiasmado por lo que han realizado y sentimos halagados Es un honor haberlos conocido son unos chicos super tiernos geniales con la niñez y su medio ambiente ANIA y Gotitas de Miel en Alto Laran y siempre les diremos vamos pa chincha familia dios siempre me los bendiga que sigan los exitos pronto regreso estimados padrinos de los niños , jajajaja , un abrazo
[RESPUESTA: Estoy seguro de que Robotv piensa igual que yo: esa visita fue lo mejor que hicimos en Chincha. Gracias a ustedes por dar una lección sin proponérselo. Sigan trabajando de ese modo. Joaquín Leguía me escribió un mail muy bacán también. Abrazos. Muchos. RC]
En verdad cada vez me gusta más como escribes y lo que escribes (desde el Blog y ahora en tu página web). Por otro lado, tus comentarios deportivos siempre han sido muy atinados e interesantes.
Por eso, y si me permites, te doy un consejo: Por favor no hables de política! (lo digo porque mencionas que estás incursionando en un Blog de política y deportes). Ya tenemos suficientes caviares pro derechos humanos de los delincuentes, pro derechos humanos de los nativos asesinos (que ironía que reclamen derechos humanos de unos salvajes y no de la policía que nos defiende y protege), anti mercado (tu amigo Giacosa es uno de los tantos abanderados de esa mancha) y los típicos intelectualoides que hablan de la pobreza tomándose un buen tinto de US$ 50 en un bar Barranquito (en el que nunca dejan una “neoliberal” propina, por cierto).
Por eso, como me caes tan bien, preferiría no tener que leer de tu pluma esos comentarios “progres” que leo y escucho en otros y que tanto contaminan a la gente, sobre todo joven, fácilmente influenciable con ideas rojas.
Me decepcionó escuchar que preguntabas en la radio, qué pruebas se tenía de la presencia senderista en San Marcos. Yo te pregunto: No es suficiente prueba las marchas de la cúpula senderista con polos de sendero pidiendo que liberen a Abimael y haciendo vivas por el pensamiento Gonzalo??? Debemos esperar que pongan una bomba a la facultad de derecho o de estudios generales para que tengas pruebas Renato? Tu odio al chino Fujimori es tan desmesurado que tienes que seguir la línea caviar para no reconocerle un solo mérito? (Ojo que no soy fujimorista pero tampoco me ciego ante sus innegables logros como lo hacen los rojos y los caviares).
Ya ves?, ya estoy metiéndome en temas políticos y este lugar no es para eso. Lo mejor que haces es escribir historias, tan bien redactadas, tan bien construidas y tan entretenidas. Tu análisis futbolístico es impecable y el programa que hacías en Radio Capital con Jesús Cisneros en la tarde-noche era realmente buenísimo (no paraba de reirme). Por favor, no cometas el error de Carlín!! No hables de política. Ya pululan suficientes caviares en esta Lima cada vez más decadente.
Un abrazo,
[RESPUESTA: Querido, David. Ante todo, gracias por tomarte el trabajo de escribir y leer lo que escribo. Respecto de los comentarios políticos, es muy probable que coincidamos en algunos puntos y en otros no. Es lo natural de la política. Lo preocupante sería no debatir, no dar tu punto de vista, jugar a la objetividad que en el fondo, como bien sabes, es solo un modo discreto de ser mediocre. Mi mirada de los políticos, en general, está muy desencantada y desengañada de todos, no solo de Fujimori. Lo único que puedo ofrecerte mientras esté en RPP es tratar de no ser tan impulsivo. Para las pulsiones, para el ímpetu desbocado felizmente tengo este blog. Un fuerte abrazo. Sigue escribiendo. RC]
Renato, estoy de paso por Lima y quiero saber si aún puedo conseguir tu libro, dónde?.
[RESPUESTA: Hola, Fabián. Claro que puedes conseguirlo. Está en librerías (Crisol, Íbero) y en Supermercados también (Wong, Metro). Pásame la voz cuando la tengas. Quizá podamos juntarnos antes de que regreses para firmarla. Un abrazo. RC]
Hola renato,
a mí tampoco me salió aquel experimento que en mi colegio
denominaron, no lo olvido, “LAS PLANTAS BUSCAN LA LUZ”.
Y a parte de que crezca el frejol, tenía que
contornearse por los huecos de una caja morada.
Nunca creció nada y lo peor es que me mandaron a ahacer una especie de diario con reportes de los cambios de la planta por día.
Todos los días debo haber escrito “no ha crecido la plamta”, segun recuerdo.
Weeeno, el video chinchano está muy bueno
le puedes preguntar a Otto con qué progrma edita??????????????
gracias
abrazos
Hola .. no puedo ver los videos…!!!
[RESPUESTA: De pronto es tu navegador, July. El explorer --como el Soyuz-- suele ser una mierda. Avísame cuando logres verlos. RC]
Hola Renato, ocasionalmente leo tus articulos y me parecene muy buenos. Recuerdo que escribiste una vez algo asi como “Y tu con quien ves el mundial?” pero no recuerdo la fecha ni donnde. Recuerdo que aquella vez mencionabas varias personas y lo que te hacian sentir y al final los extrañabas, sabes donde lo puedo ubicar? Gracias un fuerte abrazo.
D.
[RESPUESTA: Me mataste, Dante. No sé dónde estará ese texto, pero voy a buscarlo. Gracias por leer. Abrazo. RC]
Renato, cuando el otro post?
Hay un deprabado filmando a las chicas haciendo agujeros en los probadores de TIENDAS POR DEPARTAMENTO CON SU CELULAR CON CAMARA y las graban.La tecnologia y los avances esten para una mejora y calidad de vida no para atropellar la intimidad de las personas.Cual es la sancion para estos enfermos del mundo????
Terrible realidad e inseguridad CAPITAL!!!
Y dale U RC!!!
Te comprendo tío, a veces no apreciamos lo que tenemos hasta que notamos la necesidad en nosotros mismos o en el mejor de los casos, tu caso, en otras personas… Grande Crema!!
Cuando otro post?? tamos esperandoooo …
Saludos
Fer
[RESPUESTA: Esta noche, Fernando. Un abrazo grande. RC]
Hola Renato me gusto mucho, yo tambien voy a comprar tu libro y la antiagenda a ver si a mi tambien me respondes como a Fabian y nos juntamos para que me la firmes …
Buen post, se extraña a Giacosa en la tele.
No te creo que no veas el mundial en HD.
Qué tal Renato, fue bonita la experiencia que tuviste en Chincha verdad? Yo visité varios viveros en Oxapamapa y Huancayo; y la verdad es que pude sentir cierta energía que te transmiten las plantas y quienes las cuidan, seguro que tu mamá también la sentía, por eso se dedicaba a ellas.
Lo que pasa con las plantas es que son selectivas, como las mascotas. Tienes que caerles bien, tienes que agradarles para que te dejen acercarte a ellas. Sé que suena raro, pero así es. A ellas por ejemplo yo no les caigo muy bien, por eso tampoco pude hacer germinar mi frejol :S ni conservar con vida a la sábila que teníamos en el departamento, ni al Sr. Honguito que adopté.
No es que no las quiera, es solo que no estoy muy conectada con las plantas y ellas lo saben… aun no han olvidado el rico pure que prepare con sus hojas, tallos y flores para mi esposo imaginario cuando tenia 7 años y jugaba en el jardín de mi casa.
Después de muchos intentos fallidos, he dejado de luchar contra ese vacío que nos separa y hemos hecho una tregua. Ellas me dejan disfrutar de sus frutos, sus aromas, sus colores y la paz que transmiten y yo me mentengo lo suficientemente alejada de ellas y de la idea de cuidarlas.
Espero que olviden ese incidente algún día y ya no se “mueran” de miedo cada vez que las quiero regar o podar un poquito jajajajajaja
Hoy gana Argentina si o si,le gana a Italia si no me ekivoco 2-1, oe renato barva de tapisho … se que este comentario es uno mas … pero tbm soy tu lector … dejame decirte que los relatos antiguos eran mejores, tus metidas de patas en relaciones amorosas era mucho mejor, mucho mejor cuando buscabas novia ahora hasta pereza me da de leer lo que escribes, habias hecho en mi como otros autores leer leer y leer sin parar te digo uno no mas Carlos Cauthecmoc sanchez (los ojos de mi princesa), claro que no todos opinan como yo, pero el tiempo puede ser tu mejor o peor aliado , espero que los demas lectores no sean como io que entren con un impetu de leer, si tu enamorada de saca la vuelta o que hisciste cuando te dijeron quiero concer al chico, donde vive, a que se dedica, como se llama, que quieres con mi hija, etc. y se dan la impresion de encontrar “El milagro de un jardin
!JA! !JA! !JA!(UNA RISA COMO LA DE MIGUEL IGNASIO DE LAS CASAS)
Tal me de la razon el tiempo, o tal ves le pasa a los lectores como ami, leer sin ganas o media leida cerrar tu pagina, uno quiere reirse, desetresarse, bacilarse, cagarse de la risa, tal ves este hablando demas ya que no lei todo tu post por que dije mejor le mando un hunilde cometario, cdt Rc … Rompe Calzon aca en Pucallpa hay un trago que se llama asi. cdt
Despues de casi dos meses entro a tu pagina!, me agrada bastante este post!!!Como siempre entre lineas peculiarmente sarcasticas haces relexionar a tus lectores, me gusta tu estilo.
X Dios que valiente eres!!! a 122mts d altura, increible… si estuviera ahi mjor retrocedo para no saltar, m daría infarto, pero leyendo bien sería bueno p botar el stress ya q ando asi todo el idea, derrepente cambie d opinión jajaja…mis respetos Rena!!
PD. Podrías pasar los datos de cúanto está el servicio?… Muchas graciasss!!!
Jajaja! Acabo de ver el video de tu salto (bungee)! Sigue esa vaina en Cusco? Quiero hacerlo tambien.
Slds,
[RESPUESTA: Claro que sigue. Mi hermano la hizo el lunes pasado. Un abrazo, Antonio. Espero que sigas visitando la página. RC]
wuf! hola Renato, a los tiempos. Tardo, pero siempre llego. Fiel al unico blogger al que leo, tu eres mi blogger ♂. Mi blogger ♀ es alicia, de Busco Novia. Solo ustedes dos. Uno por cada genero. Fiel a ustedes forever, o hasta que les dig algo contrario jeje. No, no tengo tiempo para mas!!!
))
bu.
bonita la historia sobre el jardin, quiza lo que mas lamento del hecho que Lima se este convirtiendo en una Manhattan chiquitita, llena de monstruosos edificios (sin ofender al tuyo, please) es que el encanto de esas casitas de cuento, llenas de buen gusto y hierba fresca, está desapareciendo. Estudié por Jesús maría, en el san antonio de padua y no sabes como me gustaba caminar por la av. san felipe y luego torcer un poco hacia lince y san isidro, por el sophianum y el parque castilla, y ver las bellezas de casas que habian. Por cuestiones de vivienda y trabajo, deje de pasar unos 4 años por la av san felipe. Cuatro años después, grande fue mi desazón al visitarla…y verla plagada de edificios, muchos de ellos sin NADA verde!!! Dios, donde estaban las casas llenas de verde y SIN rejas que las hagan lucir como cárceles? horrorizada, me di cuenta que el siglo XXI había llegado a mi antigua zona de residencia colegial
A mis 25 años, aun recuerdo mi frejol envuelto en algodón depositado en un recipiente que mi vieja utilizaba para guardar los clavos de olor, guardé las especias en una bolsa de plástico que fue a la basura y por un mes la mazamorra no fue la misma; al terminar el proyecto del árbol el recipiente volvió a tener el mismo color que tuvo siempre, sólo que en vez de clavos de olor estaba una legumbre que no obtuvo el 20 en la clase de Ciencias Natuales.
Saludos RonCola,
Acerca del video, cumplo con el requisito de temerle a las alturas, pero la otra sí que no me atrevo… ni muerta. Qué miedo.
Hola Renato, trabajo en Cañete, escucho oxígeno todo el día, me animé a visitar tu página, me vacilan los relatos, trabajo en paltos, saludos.
[RESPUESTA: Grande, Edinson. Si puedes, compártela. Un abrazo. RC]
Me olvidaba, eres gallina, una lástima, pero igual te voy a escuchar en las mañanas.Arriba Alianza.
Saludos Renato, en algun memento me gustaria compartir contigo algunos de mis relatos. felicitaciones y que la fuerza te acompañe.
[RESPUESTA: Cuando quieras, Cesar. Saludos. RC]
Me da gusto el sentido q le des esa sazon populista y q raro de ti q te hayas dado cuenta muy tarde de lo q hiciste, solo hay q tratar de remediar lo ya hecho o realizado, al fin y al cabo muy pocos son partidiarios de las plantas y flores pero si cumplen un rol muy importante hoy dia q recien la masa se da cuenta pero hubiese sido mejor los investigadores no hayan dicho nada porque esta peor q antes no hya moral la etica por los pisos, en donde estamos
bueno un fuerte abrazo me recomendaron y me gusta lo q comentas
Este Blog si me gusto mucho, muy divertido me hizo reír mucho como tu mamá adoraba el jardín como un hijo vegetal jajjaja. ( muy cierto por lo visto).
Te envió muchos saludos y sigue escribiendo así.